Textos de la poetisa Isabel Guerrero



AL CEMENTERIO 1
“Aquí la puerta se abre de lo desconocido
y comienzan los reinos del silencio y la paz.
Si has vivido luchando te quedarás dormido,
Si soñando has vivido, aquí despertarás”
Oscar Castro.
¿Qué es la  muerte? me pregunto, al llegar al cementerio
Vuelvo al origen, a la ciudad vieja,
Al escondite  eterno de los pájaros,
Aquella tumba desangrada, fijando historias,
Armando fechas y cruces pactadas,
Juguetes colgando, tarjetas navideñas,
Uno que otro regalo,
Un globo, una flor, un retrato.
Recorro el cementerio
De la calle principal con nombre,
Con escritores, libertadores, políticos,
Con personajes antiguos,
Y escucho la conversación sobre los muertos,
Las historias de mitos, de falsas promesas,
Los turistas de cementerio,
Una enseñanza de misterios,
Está la lluvia, el invierno, otra vez el sonido del tren,
La lágrima que cae al viento.
A ustedes les escribo,
A ustedes que cargan con el tiempo,
A Edilio Soto,
A Irene Azocar
A los perpetuos,
Los condenados a reducción
Recorro su espacio, la soledad y el frio,
Este silencio y mis pasos,
Ofrezco un cigarrillo, un brindis…
A las tumbas censuradas             a un cristo sin manos
Bajo el túnel, el agua saliendo, conectando ideas,
Interpretando ritos,
Un cartero enviando mensajes a los muertos,
Oliendo a flores secas, a cenizas enterradas,
Como un farol eterno, en el centro un ángel trágico,
Y en la punta el aviador mágico perdido en el abismo,
Aquí quedan  las esposas, hijos y madres,
Aquí quedan pobladas las promesas tardías
Adornando con flores el perdón de la vida
Aquellos que cargan con ataúdes,
Con recuerdos, con el pasado,
Aquellos que callan
Aquellos que tropiezan
Aquellos que aman sin descanso.
Aquí voy como sereno, rodeando el cementerio,
Buscando el norte perdido entre leones y amarillos
Hojas secas,
las gotas del silencio,
la sonrisa,
la ruta agonizada, un lamento
Detrás de los ladrillos, yacen ocultas
Frases de aliento, de amor, de locura,
Una luz de interior,
Una puerta desnuda, una copa despierta
Un latido negro.
Dedicado al Cementerio 1 de Rancagua.






CONSTRUCTO
De a poco fueron robándose espacios, atándolo a la deuda, a la creencia,
a la verdad indiscutible del progreso, el deseo del pobre…
De a poco fueron quitando la tierra, escupiendo su agua con toxinas de espanto, cortando
su mirada, devolviéndolo al desamparo…
De a poco fueron vendando sus ojos, crucificando su razón, vendiéndolo al pecado,
inventándole mundos imaginarios,
con dioses y musas,
con vírgenes y santos.
De a poco lo fueron condenando  bajo las imágenes irreales de caballos muertos,
de esclavos idóneos, de partículas remotas y senderos ya trazados…
Fueron robándose  su nombre, quitando poco a poco su piel, manchando con petróleo
sus manos, entregándole la espada y la  carne, la bomba y el diluvio,
reduciendo su mente al consumo.
Poco a poco van caminando por su tierra, con un cigarrillo en la boca,
con la libreta digital y el auto, las llamadas telefónicas para hacer tratos,
las corbatas amarradas, los zapatos bien lustrados, el doble idioma,
la firma y el contrato.
Vas tú caminando descalzo, detrás del monstruo, como un esclavo,
llorando por tu tierra,
gritando en silencio,
bajando el puño,
hundiendo tu espalda,
fumando un cigarrillo,
poniéndote corbata,
lustrando tus zapatos,
comprando libretas,
firmando contratos,
pisando la tierra del indio masacrado.







Hoy.

Hoy había pensado en dejar de escribir
en sentarme un rato en la vereda
a mirar los autos, los zapatos, las colillas en el suelo
Había pensado en abandonar el pucho
y comenzar a enrolar tabaco,
en volverme vegana
de una vez por todas
en cortarme el pelo como punky
y editar un libro.
También pensé en volver a mi tierra, ir por mis hijos
dormir con ellos, tocar sus patas,
oler sus orejas
besar sus hocicos
Había pensado en cambiar mi cédula de  identidad,
en abandonar la ciudad e  irme del país,
pensé también en mis recuerdos, en viejos amores
en primaveras olvidadas,
en la higuera de la Menche,
en el cerezo de mi Abuelo.
Pensé en dios, en el chico de las piernas cortadas,
en mirar al cielo y ver nubes de colores,
pensé en volverme adicta a los besos,
en llamarlo y escuchar su voz,
pensé en SalvadoR de Bahía
en Montevideo,
en la película del domingo,
en todo lo que debo hacer
y no he hecho
pensé en el Arturo, en la Fran y en Valpo
en las fotos que iré a buscar,
en las botellitas de colores, esas que reparten pensamientos,
pensé en las palabras que más me gustan como:
crisálida, desastre, invencible, imperecedero.
y en las que odio, como hemorragia o caca.
Pensé en regalar un abrazo, en donar dinero
en no haber escrito esa frase,
en retroceder el tiempo,
en haberle dicho un día la verdad,
pensé en las frases que debo armar
y en el color de la libreta,
pensé en las apariencias, en las ideas, en la represión.
Pensé en mi bandera, en el escudo con el caballo,
en mi próxima actividad física y en cómo me vestiré este sábado
en las manos atadas
en el árbol de la esquina, en esta vereda, donde Hoy escribo.




Sobre la autora:

Poetisa rancagüina, en el año 2007 participa activamente en el colectivo cultural de La Serena, grupo E-LIT.  Comúnmente lee su poesía en diversos lugares donde se realizan encuentros literarios, además recientemente se publicó en la Revista N° VI de Colectivo RíoNegro, su poema Ya no vuelvo hoy.  Actualmente se encuentra participando en el proyecto de Patrimonio Cultural de Rancagua, creando poesías para los lugares más importantes de Rancagua.

Para mayor información:

issabelguerrero.blog.com
issabelguerrero@gmail.com




1 comentario en “Textos de la poetisa Isabel Guerrero

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