Reseña al largometraje “Mami Te Amo”, de Elisa Eliash – por Romina Sandoval (Virginia Wood)

Cuando grande quiero ser como mi mamá

mamiteamoCierto día paseaba por el centro de Santiago sin nada concreto que hacer, eran esos tiempos muertos en la vida del estudiante de educación superior que algunos saben aprovechar muy bien, pero que en mi caso me llevaron fortuitamente a la Biblioteca Nacional. En dicho recinto había un ciclo de cine chileno, no recuerdo si la temática eran los niños, las mujeres o la violencia, lo cierto es que sólo el título de la película me atrapó. Mami Te Amo era el nombre, largometraje de egreso de una joven (Elisa Eliash) estudiante de Cine. Me quedé a ver dicho film con poquísimas personas, las que fueron retirándose de la sala a mitad de la película (experiencia similar tuve con La Noche de Enfrente de Raúl Ruiz) y es que Mami Te amo no es una película fácil de ver. Más allá de su crudeza, sus elementos narrativos juegan con el surrealismo y el absurdo y algunas metáforas pueden ser grotescas para quien no está acostumbrado a este tipo de cine.

La historia gira en torno a una niña (Eva Luna Isensee) y su madre (Catalina Saavedra) al borde de la ceguera. La protagonista desarrolla un macabro juego para parecerse a su madre y a su vez, ésta abandona a la niña todos los días en la calle. Una historia de abandono y desamparo en medio de un Santiago marginal que no cae ni en el melodrama ni los estereotipos, a veces se roza con el humor negro, con los diálogos perspicaces que pueden parecer absurdos pero que en el fondo nos invitan a leer entre líneas.

Un personaje interesante dentro de la historia es la niña que vive en la calle (amiga de la protagonista), abandonada desde otros ámbitos, con una realidad igualmente marginal, que tiene expectativas y planes en torno a la playa, creando ese imaginario de que la vida en el mar es mejor que la vida en la ciudad. Las dos niñas lejos de compadecerse sueñan, juegan, conversan, pasean y mienten como cualquier niño. El guión no les da la alternativa de llorar y eso a ratos, abruma, porque la película realiza el mismo juego con nosotros, los espectadores nos reímos de sus diálogos, pero lo que hay abajo, nos hiere profundamente.

Mami Te Amo es una película técnicamente sucia, tosca quizás hasta intuitiva, pero ocupa espléndidamente los recursos audiovisuales en la historia, desde el juego de distorsión de la imagen aludiendo a la ceguera, hasta los silencios incómodos y secos en esos momentos donde los demás films hubieran puesto la música instrumental.

Por otro lado, las locaciones marcan la denuncia (sin llegar a ser un panfleto) con una olvidada Villa Portales, una pasarela en medio de la carretera y nada más ni nada menos que Fantasilandia como el preciado objetivo de las niñas.

Pero dejando de lado todo lo aprendido, la crítica objetiva y las columnas de cine, Mami Te amo me dejó una sensación extraña, un malestar, una especie de orfandad (real o imaginaria), un doloroso recordatorio de la infancia y sus sinsabores porque más allá de la crítica social, la historia básicamente es de una niña suplicando atención, suplicando el amor de la madre, esperando para decir Mami Te amo aunque la mujer no lo merezca o quizás sí lo merezca, porque quién soy yo para juzgar a las madres ajenas.

Nota: Para verla puede hacerlo en http://vimeo.com/66903004

 
Ficha técnica

Título: Mami Te Amo
Dirección: Elisa Eliash
País: Chile
Año: 2008
Duración: 82 min

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