Selección de poemas inéditos de Ana Patricia Moya. Arte por Valentina Mendiburo

CULPABLE

“Miserable poesía
si no te lleva lejos,
fuera de esta vida
tan zafia y repugnante,
más allá de la muerte
democrática y vulgar.

Miserable poesía
si no te lleva fuera
de todos los sentidos,
lejos de todas las palabras.

Miserable poesía
si no termina al fin
con la poesía.

(Manuel Lombardo Duro)

 
 
 
Ése de ahí
 
ése
 
el solitario
que sangra versos
que castra
el ego de los falsos fieles,
el honesto
castigado por cretinos
y proxenetas de lo puro,
que regurgita delirio
en su rincón, desamparado
 
ése mismo
 
ése
 
es poeta
                        sus manos son el poema
 
poema lúcido
indigno para los mediocres
destinado a la extinción
 
y todo lo demás
 
                                           es penumbra.
 
 
 
 
PARA DESNUDARME, NO TIENES QUE DESPOJARME DE LA ROPA, NI TAMPOCO – AUNQUE RESULTE UNA METÁFORA POÉTICA MUY CURSI – COMPRENDER MI ALMA ENFERMA
 
 
Destroza mi coraza
                            -sin poesía, te lo ruego-,
 
introduce los dedos
 
                            en mi llaga más profunda
 
-la más vulnerable-
 
                                     y hazme tuya.
 
 
 
 
LA PERRA QUE MASTICA VERSOS \ LA PERRA IMBÉCIL QUE PIERDE EL TIEMPO
 
 
Sé que no importa
porque el mundo no cambiará
con el nacimiento de otro poema noctámbulo,
                                                               sólo sé que el sosiego se extiende
en mí
después de vomitar palabras
 
                                          me purgo de este asco
de (sobre)vivir
                         -de mantenerse erguida a pesar de las pedradas-;
 
es el discurso del dolor,
estos poemas-hueso
que me tientan
                                 a deshacerme
                                 a no tropezar con la locura
                                 a domar a la pequeña bestia que habita en mi ser
                                 a conocerme
 
hasta el primer canto del pájaro al alba.
 
Sé que no importa
que escriba poemas insomnes
 
                                          sólo sé que soy pobre y me salen más
                                 baratos
que la medicación psiquiátrica
que invade, impetuosa, el frigorífico de mi hogar;
 
          también sé, de sobra, que este mundo no cambiará nunca.
 
 
 
 
UNO DE LOS MOTIVOS POR LOS QUE NO TE ESCRIBO POEMAS (EL PRINCIPAL: PORQUE NO ME SALE DE LAS NARICES)
 
 
Si te abstienes de manipular mi corazón con ternura,
¿acaso mereces que te acaricie con mis palabras?
 
 
 
 
HOMICIDIO (MATÉ A WALT DISNEY A PUÑALADAS; ME PROCLAMO LIBRE – RIÉTE TÚ DE BRAVEHEART – PERO ACABARÉ COMO LA AFLIGIDA ALICIA DE LEWIS CARROLL, EN EL MANICOMIO)
 
 
Aunque me coloquen un guisante,
un pedrusco, un ladrillo
o un saco de cemento bajo el colchón,
yo dormiré plácidamente toda la noche.
 
Algunas no nacimos para ser princesas:
tan sólo somos mujeres nacidas de vientre anónimo
                                                 desterradas de paraísos, palacetes y lujos;
nos pinchamos los dedos con el húsar
o nos despojamos de un pecho para llevar un arco;
no sacamos a los conejos blancos de sus madrigueras,
preferimos perseguir nuestros sueños, sin veleta;
también rechazamos – falsos – títulos nobiliarios,
para no vivir bajo la sombra del patriarca;
porque el barro nos llega hasta las rodillas,
o hasta el cuello,
                                                       – la suciedad es belleza, digan lo que digan –,
y sacrificamos una espléndida dieta con perdices
para tragarnos toda la inmundicia que regurgita
este mundo
          de reyes y príncipes nada piadosos,
          de brujas empeñadas en continuar la tradición,
          de poetas con (falsos) carnets de identidad,
          de cuentos con final trucado
          de seres humanos más huecos que un árbol podrido,
 
Algunas no nacimos para ser princesas:
sólo nos queda ser guerreras,
amazonas iracundas, orgullosas, bruscas,
que se parten los dientes a patadas;
aún a sabiendas de que no tienen derecho a la corona
– o a un privilegiado pase VIP -,
se rajan las venas para evidenciar
que su sangre no es azul: es roja,
                                                               roja,pero pura, tan pura…
 
Es el precio
por ser una misma.
 
© Ana Patricia Moya
 
 
 
Sobre la autora
 

Ana Patricia Moya (Córdoba, 1982). Estudió Relaciones Laborales y es Licenciada en Humanidades por la Universidad de Córdoba. Ha trabajado como arqueóloga, bibliotecaria, documentalista, joyera, etc. Directora de Editorial Groenlandia (proyecto cultural sin ánimo de lucro especializado en publicaciones digitales). Autora de “Bocaditos de Realidad”, “Material de Desecho” (poemarios) y “Cuentos de la carne” (relatos). Sus poemas y relatos aparecen en diferentes publicaciones, digitales e impresas, de España e Hispanoamérica, así como en blogs, páginas Web y antologías literarias. Ha sido traducida parcialmente a seis idiomas; ha obtenido, por sus despropósitos lírico-narrativos, alguna que otra mención. Misántropa, huraña, ermitaña: un personaje entrañable. Actualmente, vive en una cueva.

 
 
Sobre la artista
 

Valentina Mendiburo nació en Santiago de Chile el 29 de enero de 1988. Desde pequeña se dedicó al dibujo y la pintura estudiando el 2004 con la artista Marcy Lanfranco en el taller domínica en Bellavista, el 2007 entra a estudiar a la academia de pintura Martín Soria.

Se licenció de artista visual con mención en pintura en la Universidad Finis Terrae de Santiago en el año 2009. El 2008 viaja a EEUU, lugar donde se especializa en el collage, la pintura, el dibujo y expone una serie de pinturas en la sinfónica de Baltimore.

De vuelta en Chile se dedica a la docencia trabajando como profesora de pintura y dibujo de manera independiente y de teoría del arte en la Universidad UNIACC.

El año 2011 realiza un postítulo en ilustración en la Universidad Finis Terrae, comenzando así a dedicarse a la diagramación e ilustración de discos de bandas chilenas emergentes.

Actualmente se dedica a la pintura en el Centro Cultural Espacio Bellavista, lugar donde también imparte un taller de Collage y Experimentación Pictórica.

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