Zahorí cataléptico, por Raúl Allain

I El flujo de la tierra, por el bullicio, logró traspasar. ¡Qué luz ensordecedora emana consigo!, es tenue e inverosímil al parangonar su fuerza con mi enajenación. Mi oído en ley pasional halla catarsis en la fortaleza; acostado, hacinando la respiración y nervioso, destrozando la madera en cada ahogo inspirado. La sangre de los nudillos Leer másZahorí cataléptico, por Raúl Allain[…]

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