“Diagonal” de Gustavo Fernando Facundo

 

diagonal

***

Es como parirse así mismo

Es gustar la ponzoña

Y reconfortarse en ella

Es vestirse de retazos

Bañarse en sangre

Y secarse al fuego

Es cortarse una mano

Y verla surgir de nuevo

Hasta odiarse por ello

Es vomitar transparente

Y odiarse por eso

Vomitar…

Vomitar las entrañas

Y tragárselas de nuevo

Es beberse de un trago

El elixir de la tierra

Es descubrir que sabe a mujer

Y a  planta alucinógena

Y nos invita porque

Nos seduce

Es descubrir que su olor

Es el del semen que se

Fertiliza a si mismo

Y que su color es el sepia.

Y es vomitar de nuevo

Vomitar azules

Verdes

Y amarillos

Y descubrir asombrados

Que estamos vivos

Que estamos despiertos

Y que no nos odiamos más

Es regocijarnos en el

Mediodía

Amar los azules

Verdes y amarillos

Que nos vivificaron

Los sepias que nos parieron

Y los violetas que nos guiaron

Y es presentir

Es presentir

Con ansiedad

Es apostarse en el punto

Más alto de nosotros mismos

Y otear el horizonte

Y amar a quienes nos

Hablan de soledades

Y amar las caricias furtivas

Pero no prohibidas

Las miradas transparentes

Y profundas

Los labios entreabiertos

Y las sonrisas

Y volver a amar

Amar la soledad

Y fundir nuestra soledad

Con sus soledades

Y amarlos y amarnos

Es abrirnos a la vida

Es descubrir que la

Luz nace de la sombra

Y que traspasamos

El umbral de la penumbra

Y que podemos mirar

Para atrás y para adelante

Para dentro y para fuera

Es haber aprendido

A ver en la oscuridad

Y seguir aprendiendo

Aunque hayamos presentido la luz

Y seguir aprendiendo

Hasta que hayamos descubierto

La cara oculta de la luna

Y tengamos la certidumbre

De que no nos esconde

Ningún secreto

En una oración

Y un grito de guerra

Es pintarnos la cara

Con rojos mortales

Y mantenemos serenos

Es seguir escalando

La montaña

Hasta que la red

Nos agobie

Y seguir escalando

Y descubrir la fuente

En su cima

Y vestirnos

Con sus aguas heladas

Y descender de nuevo

Descender de nuevo

Porque muchos habrán

Sucumbido

A la tierra y a la sed

A la luz y a la

Sombra

Muchos habrán extraviado

Su camino

Muchos no habrán escuchado

Muchos habrán escuchado

Entonces les daremos

A beber nuestra vestiduras

Y los consolaremos

Y curaremos sus heridas

Y venceremos.

 

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Gustavo Fernando Facundo nació el 20 de marzo de l956 en Bogotá. Creció en Pitalito, por lo que siempre se consideró Laboyano (gentilicio de los oriundos de Pitalito, Huila por su situación en el valle de los Laboyos). Terminó el bachillerato en el Liceo Cervantes de Bogotá. Estudió y se graduó de Arquitecto en la Universidad Javeriana de esa misma ciudad, donde hizo también un postgrado de Urbanismo. Participó en el XXVI Salón Nacional de Artes Plásticas.

En 1980, tras una profunda depresión, viaja a Suecia impulsado por su familia para no sucumbir a sus demonios personales, y aunque no lo logra, aprovecha su estadía para estudiar los nuevos movimientos de la Arquitectura en los países bálticos. Después de seis meses regresa y retoma sus estudios, en ese año obtiene su grado de arquitecto.

En 1981 se instala en Pitalito, para lo cual se dedica exclusivamente a la pintura. Al año siguiente se traslada a Neiva y trabaja junto a su primo Clímaco Sánchez en varios proyectos de arquitectura.

El 4 de marzo de 1982, bajo un cielo despejado y aromatizado por el río Magdalena, decide saltar del sexto piso del antiguo edificio de la Caja Agraria.

Su serie Ventanas es lo más destacado de su obra pictórica.


Nota: Este poema fue tomado de la antología de González, G. (1992) sobre Poetas huilenses: Yezid Morales, Julio César Medina, Joaquín Peña Gutiérrez, Gustavo Facundo. Neiva: Fondo de Autores Huilenses.

 

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