A Propósito del Libro “Otro Silencio”, de Violetta Metelitsa

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A Propósito del Libro “Otro Silencio”, de la Artista Plástica y Poeta Rusa Violetta Metelitsa 

De repente, algo hermoso acontece que nos invita a la celebración. Algo indefinible que nos sacude desde adentro. Algo distinto, completamente nuevo, que nos induce a expresiones de alegría, capaces de cicatrizar todas las heridas del alma y de opacar los vestigios del dolor. Pero esa sana convulsión que nos obliga a sacudirnos en su máxima expresión ¿es realmente la manifestación de algo genuino?; sin lugar a dudas, lo es.

Cuando leemos el libro “Otro Silencio”, de la poeta y artista plástica rusa, Violetta Metelitsa, nos adentramos en los laberintos más insondables del alma, de su purísima alma; ese silencioso espacio donde, si eres buen observador y un lector sensible, podrás percibir cada destello de su poderosa luz, que te iluminan y te llenan de música con su fresca, profunda y potente poesía.

He leído tu alma. / Hablas de lugares / y personas que no están, / que sientes, / que te duelen; / pero tu idioma es diferente / ¿Cómo comprender tus heridas? / Quiero ir hacia tí, / muéstrame cómo encontrarte; / temo no poder hacerlo solo.

 

Violetta Metelitsa, que por una u otra razón, se encuentra a miles de kilómetros de su patria, hace visible en su obra poética todo su amor y toda su melancolía por los seres queridos y por su lejana región de Altai, en Siberia; pero también nos expresa una renovada esperanza por este nuevo cielo y por todo lo se le abre a su paso.

Violetta Metelitsa, como la mayoría de los poetas que viven en el extranjero; además de todo lo que conlleva estar lejos de todo lo conocido, se encuentran con otro problema adicional: aprender un nuevo idioma y arreglárselas para traducir su poesía, lo mejor posible, a una segunda lengua; en este caso, al español.

Sin lugar a dudas, la mayor ambición de todo traductor es poder representar con fidelidad el alma y las palabras del autor que se desea traducir y hacerle justicia a su obra. Esta traducción se basa en un acercamiento de doble cara: la aproximación teórica y la creación poética. Como bien dijo John Felstiner, uno de los grandes traductores de Neruda, “por lo general, todo lo que contribuye a la realización de una traducción en verso se queda atrás, se vuelve invisible, una vez que el nuevo poema esté intacto”.

La posibilidad de traducir del ruso al español la poesía de Violetta Metelitsa nos ha ofrecido más desafíos de los que nos hubiéramos imaginado. Primero, porque yo no sé el idioma de Dostoievski y Alexander Pushkin, lo cual hizo imprescindible la ayuda del historiador y músico de San Petersburgo, Alexander de Mente (quién, en realidad, fue el traductor de cada una de estas palabras del ruso al español; pues mi trabajo consistió en armar los versos y velar porque se mantuviera el espíritu poético, tal y como se lee en los libros anteriores y en el alma de nuestra poeta de Barnaúl); y segundo, por la profundidad filosófica que hay en la poesía de Violetta, por la música de alas que habita en cada uno de sus versos, por el amplio abanico conceptual de su manera de expresarse, por su frescura, por su fuerza y por el hecho en sí de tratarse del alma de una artista rusa.

Su obra entera es una búsqueda fundamentalmente artística: transponer la vida a la escritura, transponer la escritura a la vida. Todo eso se halla en sus versos: vemos en cada una de sus palabras y de sus dibujos la metamorfosis y la destrucción del yo poético, momentos de clara lucidez y otros de una locura debilitadora, poemas llenos de oscuridad y otros de todo lo divino que hay en el mundo.

Cada poeta es un náufrago en su propia isla, y a la vez, es también la isla que alberga al náufrago. Esa relación entre poeta y poesía es similar a la del náufrago y su isla. La única manera de liberarse de ese aislamiento es la de ejercer ese ajedrez misterioso del poema. Esa es su botella al mar. Botella al mar que, en el caso de Violetta Metelitsa, ha llegado felizmente a destino, a juzgar por su trayectoria como artista plástica y como poeta

Hoy me toca el honor de prologar esta nueva botella al mar que, seguramente, tendrá el mismo cálido recibimiento que tuvieron sus dos libros anteriores.

Esperaré con calma, / sin relojes, / hasta escuchar tu corazón; / entonces todo lo bello de tu vida / me será revelado. / La luz de tus lágrimas / iluminarán el sendero, / y te veré, / a plenitud. / Y al comprenderte, / me harás decir: / eres tú, el puro amor. / Eres toda la luz, / todo el color / y toda la poesía.


Sobre el autor: EDILSON VILLA, Colombia. Filósofo y poeta colombiano, radicado en Buenos Aires (Argentina), desde comienzos del 2013, donde, además de pulir sus versos y divulgar su obra literaria, trabaja como editor en PROSA Amerian Editores y hace parte del consejo directivo y editorial de la Revista Literaria PROA. Le han publicado sus poemas en varias antologías, periódicos y revistas de toda Ibero-América. Entre sus libros más destacados, se encuentran “Poesía temprana”, “La danza de las mariposas”, “El sendero del fuego”, “La primera línea del arco iris”, “El espíritu del sable”, “Aula 206”, “El bonsái seco” y “La sal del ancla” (con 3 ediciones en Argentina); en pocos días, presentará su más reciente libro de poesía “El haikú de la escalera”. Además de cultivar su trabajo literario, se desempeña como Timonel  y como Patrón de Yate a vela y a motor de la Prefectura Naval Argentina, actividad que le ha permitido conocer varios puertos del cono sur y nutrirse con el paisaje y con nuevas experiencias, propias de la condición humana, elementos que se hacen tan presentes en toda su poesía.

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