La poesía de María Negro o un retrato de la condición humana

 

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La poesía de María Negro o un retrato de la condición humana

(Prólogo para la segunda edición del “Manifiesto de las conchudas”)

Por Edilson Villa M.

“A veces el silencio es la peor mentira”. Miguel de Unamuno

 

En 1594 Shakespeare publicó un poema titulado “La violación de Lucrecia”, al que se le considera el germen de toda su obra posterior. Es un poema desgarrador en el que se asoma con crudeza el abuso del poder y en donde el autor va detallando, con un lenguaje no menos brutal, pero muy poético, la impotencia de Lucrecia.

Violada por Sixto Tarquino, la muchacha le reclama a su padre y a su esposo Colatino, que la venguen; al final, ella termina suicidándose. El hecho provoca una gran conmoción en Roma, lo que conlleva la caída de la Monarquía y se impone al final la República.

Estas mismas mujeres (todas son Lucrecia), este mismo espíritu (todas tienen rabia), estas mismas injusticias (todas demandan y reclaman sus derechos), estas mismas situaciones de impotencia (de cobardía a veces), son las que María Negro denuncia y nos expone en su hermoso libro “Manifiesto de las Conchudas”.

 En la exquisita poesía, en la sencillez y en la profundad de los grandes clásicos, hay un hilo conductor que es común a todos sus autores: cada uno de ellos se ha ocupado de develar la condición humana. Esta idea, cobra una gran dimensión en la poesía de María Negro.

En su libro “Manifiesto de las Conchudas”, cada palabra suya tiene el tono exacto para transitar por esa enorme variedad de situaciones humanas, que hace que todos nos sintamos representados. No es nada fácil acercarse de un modo tan personal y tan universal a la vez a esos laberintos de la naturaleza humana, un tanto esquizofrénicos, que nos ocurren en la vida diaria; es por esto que cada lector sienta, o piense, que lo que María Negro nos entrega en su libro, fue escrito para cada uno de nosotros.

He ahí lo que hace que un autor y una obra permanezcan siempre vigentes; como lo han hecho los autores clásicos de la literatura, que todos los días nos ubica frente a un espejo y nos interroga.

La literatura habla de lo mismo que la sociedad. Aborda los mismos problemas que la sociedad pero con otro registro; y hay que ser fiel a ese registro; para ello, María Negro trabaja con el concepto de ideología (entendida como una ilusión), en otros momentos nos deja ver en sus poemas la noción de discurso y en otras, la idea de relato; pero siempre volviendo a sus convicciones ideológicas que, necesariamente, están ligadas a la noción de imaginario.

Las leyes de su poesía no son muchas, son las mismas que hay en la naturaleza. Nuestra poeta María Negro sabe que son pocas, pero que se repiten en el infinito. Ella sabe que no hemos dejado de ser cazadores, salvajes, asesinos. No sé si en realidad hemos salido de las cavernas; todavía nos fascina el fuego; todavía mataríamos por alimento, por un espacio vital o por amor. María sabe que somos una especie así. Sólo en el orden de la palabra podemos cambiar algo o, más que cambiar, retratar nuestra propia condición, a ver si nos alejamos un poco de lo que somos.

Por eso en su poesía María Negro no se queja, no se justifica, no se explica; sólo nos coloca frente a nosotros mismos, para que nos hagamos cargo.


Sobre la autora Maria Negro Argentina. Colaboradora de las revistas “Las puntas del clavo”, “El Otro”, “Ficcionario”, “Que Literatura”, “La Balandra” de Buenos Aires, “El Ombligo” de México, “Mal de ojo” de Chile, “Arcos literarios” de la comunidad latina en Miami y “Silencio” de España. Ganadora de numerosos concursos nacionales e internacionales. En 2013 edita “Y sin embargo se mueve”, su primer libro que agotó dos ediciones. En 2014 edita “Manifiesto de las Conchudas”, un éxito que agotó en una semana la primer edición y del cual nace una obra de teatro homónima que lleva un año en cartel en diferentes centros culturales y teatros de Caba, Gba y en el Interior de la Provincia Bs As. Esta obra reconstructora de la locura como herramienta de aprendizaje, es dirigida, producida y protagonizada por ella misma, (en conjunto con Alejandro Guerrero, Juan Cámera, Julio Ortíz y Ariel Lusso) ya fue vista por más de mil personas y recomendada tanto en Argentina como en el exterior.


Sobre Edilson VillaColombia. Filósofo y poeta colombiano, radicado en Buenos Aires (Argentina), desde comienzos del 2013, donde, además de pulir sus versos y divulgar su obra literaria, trabaja como editor en PROSA Amerian Editores y hace parte del consejo directivo y editorial de la Revista Literaria PROA. Le han publicado sus poemas en varias antologías, periódicos y revistas de toda Ibero-América. Entre sus libros más destacados, se encuentran “Poesía temprana”, “La danza de las mariposas”, “El sendero del fuego”, “La primera línea del arco iris”, “El espíritu del sable”, “Aula 206”, “El bonsái seco” y “La sal del ancla” (con 3 ediciones en Argentina); en pocos días, presentará su más reciente libro de poesía “El haikú de la escalera”. Además de cultivar su trabajo literario, se desempeña como Timonel  y como Patrón de Yate a vela y a motor de la Prefectura Naval Argentina, actividad que le ha permitido conocer varios puertos del cono sur y nutrirse con el paisaje y con nuevas experiencias, propias de la condición humana, elementos que se hacen tan presentes en toda su poesía.

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