Tres poemas de Javier Llaxacondor

TRES POEMAS DE JAVIER LLAXACONDOR

 

 


Hay una tarde

      Que sigo

      En particular

Hecha de jachís

Al final de la carretera a Essaouira

Después de comer corderos que antes acariciaba

Y beberme el mar de Alborán

      Hay una tarde que sigo en particular

En el camino a mis viejas parras

Donde se celebra mi funeral

Asisten desconocidos

Que se llevan mis desechos corporales

Como juguetes para sus niños

Mis ojos son dos cavidades donde se depositan los cuescos de las aceitunas

Mi boca un escupidero

Una tarde en particular conocí al amor de mi vida

     En medio de inmundicias

Le compré un bolso que llené de arena para que no me abandonara

Con su dedo dibujé las formas de un cordón umbilical

     Y renací en un ocaso cualquiera

Comí junto a los peces de Saidia secreciones líquidas de su cuerpo

En una playa marroquí que sigo en particular

Lejos de la muerte

Llena de pichones y de ella

En las cavernas berebere donde alumbra el ganado

Constituimos

Nuestra convicción artística

Hecha de olivos

Y arrepentimientos

 

París, 2017


 

Catania

Es una mujer Siciliana

De cuyo vello en las axilas

Emerge un amor simple y atroz

Que deja a sus amantes

Petrificados de tristeza

Anacoretas desahuciados

        Víctimas de su religión

A merced de la interpretación socrática

Del cuerpo y del destino a los pies del Etna

Espigada y natural

Alimentada con mariscos

Provista de olor a manzanilla Catania

Atrae bacterias e impulsos sexuales

Que se alimentan

Como ácaros

De su belleza

En el misticismo de las aberraciones

Que la desnudan cada vez que en las leyendas se menciona la palabra mar

Educadora de párvulos

Y de mi consciencia sucia

Danzante de los sonidos nostálgicos del agua

Viajera de labios desérticos

Sus cabellos en las flores

Como en el sudor de sus acciones jadeantes

Sed de caminantes extraviados

Musa práctica de pintores de bajo presupuesto

Vulva tenue e intocable

Misericordia de tonalidades lila

De los pezones

Que amamantan a los lactantes depresivos

Catania es el nombre de una gallina negra

Puesta en la puerta de una casa en Sicilia

Que ahuyenta

Las esperanzas comunistas

Que nos permiten

Seguir amándola

 

Savoca

2015


 

Carné de identidad

Conocí una muchacha bellísima,

Dos alitas se veían apenas como un bulto juguetón revoloteando en su espalda.

Ciega, como era

Me pidió que la guiara a su casa

Sus padres no la esperaban tan temprano

De inmediato reconocí la molestia en sus gestos

Primero pensé que era por mi presencia y porque pretendía quedármela

Pero descubrí pronto que nada tenía que ver conmigo

Que las molestias eran por su sola existencia

La guié hasta su pieza

La recosté sobre las pieles del suelo cerca al fuego

Me pidió que, por favor, la desvistiera y limpiara sus alas

En ellas vivían bichitos fugaces que aparecían y se esfumaban con el paso de mis dedos

Se las acomodé en dirección al viento y cuando terminé ya se había dormido

Mientras buscaba una manta para cubrirla entraron sus padres tomados del brazo

Avanzaban con una lentitud inusual, como si tuvieran problemas de articulación en las piernas

Ambos eran ciegos y asumieron que yo también lo era

Pusieron sus manos sobre mi rostro y mientras hurgaban en cada orificio cuchicheaban entre ellos un idioma que desconocía.

Me preguntaron después de un silencio largo cómo los había encontrado

Si había tenido la ayuda de algún detective

Que ya bastante les había costado deshacerse de mis recuerdos

Y que sin embargo me extrañaban

Que, de hecho, les alegraba verme

Y que entendían perfectamente que yo me sintiera enfurecido con ellos

Que estaban dispuestos a decirme la verdad y perdonarme

Ambos habían envejecido prematuramente

Pero evidentemente se trataba de ellos

Antes de irme, me pidieron que les dejara mi carné de identidad sobre la mesa, Como prueba

Y así lo hice.

 

Fort William

2015

 


JAVIER LLAXACONDOR, Lima, 1982. Escritor y viajero peruano. Realizó estudios de Literatura en la Pontificia Universidad Católica del Perú y de negocios en la Universidad del Pacífico. Dejó la universidad y se mudó a Tapachula, Chiapas (México), donde estudió apicultura. Viajó como profesor y técnico rural por Sudamérica, especialmente entre Perú, Colombia, Ecuador y Bolivia. Publicó manuales para la producción de miel orientados a docentes campesinos. Sus textos han aparecido en revistas literarias de Perú, Chile y Venezuela. Vivió en Manchester, Inglaterra, donde trabajó como escritor y obrero. Fue socio fundador del Festival Internacional de Poesía de Lima – FIPLIMA y actualmente es su gerente. En Santiago de Chile, donde ahora vive, prepara una primera edición del Festival Internacional de Poesía de Santiago–FIP SANTIAGO.

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